Frederick S. Perls empezó a elaborar la Terapia Gestalt alrededor del año 1942.
Gracias a la colaboración de un equipo neoyorquino, constituido en particular por Laura Perls y Paul Goodman, las bases teóricas del método fueron establecidas en 1951 sobre los fundamentos de la Psicología de la Gestalt, las investigaciones psicoanalíticas (Freud, Ferenci, Rank, Reich …), fenomenológicas y existencialistas.

La Terapia Gestalt pone el acento sobre la consciencia de lo que ocurre en el instante presente en los niveles corporal, afectivo y mental, siendo indisociables. El aquí-ahora es una experiencia completa, actual que concierne al organismo en su globalidad. Esta experiencia contiene también el recuerdo, las experiencias anteriores, los fantasmas, las situaciones inacabadas, las anticipaciones y los proyectos..

Lo que ocurre en el instante presente, es fundamentalmente una experiencia de contacto con otro o con el entorno. El proceso psicoterapéutico se centra sobre la toma de consciencia de la manera en que el sujeto puede dislocar esta experiencia, ignorar o rechazar sus necesidades y deseos, encerrarse en las repeticiones de situaciones anteriores, impedirse un contacto de ajuste creador con el entorno. Esta toma de consciencia permite vivir nuevas experiencias de contacto, a partir de un conocimiento y de una capacidad de elección reencontradas, a partir de la aparición de necesidades claramente identificadas.

La puesta en acción corporal explora y energetiza la experiencia en curso y permite la creación de condiciones favorables al desarrollo, a la integración y al cambio, a la unificación de la persona.

Esta psicoterapia es un análisis del transcurso de la presencia en sí mismo y la presencia en el mundo dando acceso a la formación de formas flexibles y ajustadas por la responsabilidad creadora.

“Terapia Gestalt”. Jean Marie Robin